El Cascanueces, una producción de B.MET.

El clásico de la temporada navideña llega con una adaptación libre de danza clásica al Teatro Tepeyac al norte de la Ciudad de México.

Es la Víspera de Navidad y en la casa de Clara Stahlbaum se está ofreciendo una gran fiesta. Llegan muchos amigos de la familia y entre ellos el señor Drosselmeyer, el padrino de Clarita. Siendo él un maravilloso juguetero, deleita a todos los niños con una función de muñecos de cuerda de tamaño natural. Llega la hora de los regalos y los invitados reciben algunos juguetes, pero a Clara se le entrega el más especial de todos, un Cascanueces.

La noche avanza y tras el brindis llega la hora de las despedidas. Clara se queda dormida junto al árbol y entre sueños poco a poco se ve rodeada de ratones. Entonces llega el Cascanueces a defenderla acompañado por un ejército de soldaditos de plomo y juntos vencen al Rey Ratón y a su corte de roedores. El Cascanueces se convierte en un príncipe y juntos emprenden un viaje hasta el mágico reino de los dulces. En el camino empieza a nevar y los copos de nieve ejecutan su delicado vals en torno a los dos.

Clara y el Cascanueces llegan al Reino de los Dulces y reciben una cálida bienvenida del Hada de Mazapán y su caballero. En su honor se ofrece un divertimento en la corte donde el Chocolate (danza española), el Café (danza árabe), el Té (danza china) y el Trepak (danza rusa), se apropian uno a uno del escenario, además del vals de las flores y el pas de deux.

Esta versión rescata un clásico y lo renueva con la adaptación coreográfica de Carlos Javier González y Samuel Villagrán, quienes no dejan por completo de lado las variaciones de sus coreógrafos originales: Marius Petipá y Lev Ivanov, aquellos que hicieron de esta historia un éxito cuya tradición se remonta a los grandes teatros rusos del siglo XIX. En esta versión la novedad también recae en un toque cómico añadido a la actuación de ciertos momentos clave. Todos los roles son interpretados por por la Compañía de Ballet Metropolitano B. MET, quienes nos trajeron anteriormente la muy aplaudida producción de Drácula.

Además de la danza, esta puesta en escena agasaja al público con la maravillosa composición musical de Piotr Ilich Tchaikovsky, quien a finales del siglo antepasado optó por incluir en esta suite instrumentos de percusión como cascabeles, panderetas y castañuelas, así como coros que acompañan la música instrumental. Tales elementos son poco usuales en una pieza de ballet clásico.

El Cascanueces es una obra única en su género, pues la versatilidad de la composición musical, de la coreografía y de la historia misma (una adaptación de Alejandro Dumas), dejan carta abierta a la creatividad de cada producción que quiera reinterpretarla. También es creadora de íconos navideños, como el propio muñeco cascanueces y las famosas marchas de los niños y el Hada de Mazapán, que pueden ser fácilmente escuchadas en cualquier lugar durante esta temporada.

La dirección artística, es decir el vestuario, la escenografía y la iluminación, también se ven beneficiados por la poca rigidez que presenta esta pieza, pues lejos de ser un ballet lleno de bailarinas acompasadas en tutú, El Cascanueces tiene cierta variedad formal y cromática que se deslinda de la eurocentrista tradición de la danza clásica y permite explorar soluciones a través de tantos modismos de vestimenta como países recorre el “Divertimento”.

En esta versión se observan tres momentos escenográficos. El primero es la casa de los Stahlbaum, donde se alza un bello árbol de navidad, regalos y enormes candelabros inscritos dentro de marcos que remiten a los muros de un interior hogareño. El segundo es un fondo de estrellas que soportan el delicado Vals de los copos y por último, el palacio del Reino de los Dulces, armado con arcos ojivales.

El Cascanueces del B. MET es una excelente opción para esta temporada y es bastante recomendable incluso para los más pequeños, quienes durante el intermedio podrán tomarse una foto con el Rey Ratón y con el Cascanueces.

Dirección: Carlos Javier González & Samuel Villagrán Coreografía: Carlos Javier González & Samuel Villagrán Elenco: Ballet Metropolitano B.MET.

Teatro Tepeyac: Calzada de Guadalupe 497, La Estrella, 07810 Gustavo A. Madero, CDMX.

Horario de El cascanueces: El sueño de Clarita: Sábado 25 de noviembre, 19:30 y 21:30 horas. Del 1º al 10 de diciembre, martes 20:00 horas,  viernes 19:00 y 21:00 horas, sábados 19:30 y 21:30 horas y domingos 17:00 y 19:00 horas.
Boletos: Vip $500, Vip 1 $400, Preferente $300 y Luneta $200.

El Palacio de Bellas Artes recibirá por segunda ocasión la gala del Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga

* Se presentará la obra ganadora, de Edisel Cruz, así como las dos piezas elegidas por el jurado, de Miguel Pérez García / Isabel Aguerrebere y Erika Méndez

* La función será el próximo lunes 11 de diciembre de 2017  a las 20:00 horas en la Sala Principal

* Todas las localidades tendrán un 50 por ciento de descuento

El talento coreográfico de los jóvenes que lograron despuntar este año dentro de la competencia más importante de nuestro país en el género contemporáneo podrá apreciarse en el máximo recinto cultural de México, donde compartirán sus innovadoras propuestas que son un reflejo de su pasión por el arte del cuerpo en movimiento.

Por segunda ocasión, el Palacio de Bellas Artes será el escenario en el que se lleve a cabo la gala del Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga, XXXVI Concurso de Creación Coreográfica Contemporánea INBA-UAM. Tendrá lugar el próximo lunes 11 de diciembre de 2017 a las 20:00 horas en la Sala Principal. Cabe destacar que todas las localidades tendrán un 50 por ciento de descuento.

Durante esa noche, el público podrá disfrutar El espectador, obra ganadora creada por Edisel Cruz González. Asimismo, se interpretarán las dos piezas elegidas por el jurado del premio: Estepa de Miguel Pérez García/ Isabel Aguerrebere y La matriz (Teoría sintérgica) de Erika Méndez Ureña.

En entrevista, los protagonistas de esta gala compartieron su sentir de mostrar su trabajo en este recinto que es un referente de la cultura nacional. Edisel Cruz González se dijo agradecido porque simbólicamente representa la oportunidad de cerrar ciclos y abrir caminos en búsqueda de nuevas metas. Además, sus sentimientos se encuentran a flor de piel, ya que justamente el premio llegó a su vida después del fallecimiento de su madre, la persona más importante para él.

Llegar al Palacio de Bellas Artes como coreógrafo es una motivación para seguir aprendiendo, comentó el ganador del premio. “Creo fielmente en la coherencia. Sostener con acciones las palabras que uno emite. Hay una responsabilidad que tiene el arte en sí mismo y por ende en nosotros como artistas. Hoy más que nunca el arte tiene la responsabilidad de dar respuesta a la pregunta que habita en el corazón del ser humano de cuál es el motivo de nuestra estancia en la tierra”.

En El espectador, obra que le valió el triunfo a Cruz González, el protagonista es un individuo persuadido por los contenidos de la televisión. Sobre su esencia, el creador explicó: “Usé la escena como un espejo en el que el espectador pasivo se ve a sí mismo. Es un darse cuenta de cómo estamos siendo programados sutilmente a partir de propaganda ideológica para llevar una vida que no escogemos; somos conducidos como perros de Pavlov”.

Miguel Pérez García e Isabel Aguerrebere se mostraron entusiastas, ya que su trabajo en equipo rindió frutos, entre ellos, presentarse en el Palacio de Bellas Artes. Al respecto, Pérez García indicó: “Es el recinto más anhelado por cualquier artista mexicano. La responsabilidad de presentarte ahí es hacerlo entregando todo lo que tienes en honor a los que quieren pisar algún día ese escenario”. En tanto, Isabel Aguerrebere asume con honor y compromiso esta gala: “No podemos ser más chicos que el recinto”.

Estepa es su propuesta. Después de adentrarse en crisis, ausencias, travesías, necesidades y miedos, explorar el cuerpo, el movimiento, el sonido, pero sobre todo lo más humano de ellos, es que llegaron a esta pieza, que es el lugar esencial que despoja de la comodidad, la seguridad, en el que solo queda el humano, el hombre desnudo frente a su verdad.

“Mi obra busca llegar a un lugar sensible en el espectador, cautivarlo y enchinarle la piel por medio del virtuosismo y precisión del zapateo, el canto y la música que hay en la obra. Hablamos de la crisis, de los topes contra la pared, de la resistencia contra uno mismo”, aseguró Miguel Pérez García.

Erika Méndez Ureña -quien también resultó ganadora en la categoría de Mejor Intérprete Femenina- confesó que pisar el recinto de mármol por tercera ocasión con una obra propia es gratificante, ya que todo lo que se presenta en este lugar es considerado de gran valor y es aceptado por el público más exigente. “Siento que he logrado acceder a lo que se puede considerar como obra de arte. Además, siendo mi compañía independiente, he logrado la trascendencia con mis propios recursos y eso me da una sensación de estar haciendo lo correcto en mi profesión”.

Su obra es La matriz (Teoría sintérgica), inspirada en el legado de Jacobo Grinberg, quien desarrolló la teoría de la Sintérgia, en la que se plantea que la matriz perceptual llamada comúnmente Matrix, es la realidad que percibimos y esta es susceptible de ser transformada por el pensamiento.

La bailarina se apoyó en diversas investigaciones sobre este tema para generar en el escenario la ilusión de la teletransportación sin el uso de recursos externos, solo el cuerpo. “Esta coreografía describe esta teoría y hace un homenaje a su autor. Los bailarines interpretan los átomos, el campo neural, la meditación que fue la base de su estudio, la teletransportación y la posibilidad de salir de la matriz predeterminada en nuestras vidas para ser un mago de la realidad”, concluyó.

La Llorona regresa al embarcadero de Cuemanco

La leyenda más famosa de México en uno de los últimos paisajes prehispánicos que sobreviven dentro de la Ciudad de México.

Es el año de 1521 y una amenaza avanza desde el oriente con dirección a la ciudad de Tenochtitlán; un erizante lamento recorre las calzadas augurando una tormenta, es la madre Cihuacóatl que pena por el funesto destino que les espera a sus hijos, el pueblo mexica. Nahui, hija del emperador Moctezuma Xocoyotzin, gobierna el señorío de Xochimilco con un profundo respeto por el medio ambiente. La paz de este santuario de chinampas es quebrantado con el arribo del capitán Alonso de Ordaz y sus hombres, quienes llegan exigiendo el sometimiento de Nahui y anunciando que en Tenochtitlán el tlatoani fue hecho prisionero en su propio palacio por Hernán Cortés. Los xochimilcas a su vez toman como rehén a un soldado español y condicionan su libertad con la del emperador. Por otro lado la princesa es desposada contra su voluntad con el capitán de Ordaz.

Llegan las fiestas de Tezcatlipoca y Huitzilopochtli, y los xochimilcas parten hacia el Templo Mayor para tomar su lugar en la celebración, sin embargo el capitán más sanguinario de Cortés, Pedro de Alvarado, ordena una gran matanza que termina con la fiesta y con los guerreros del imperio. La noticia llega a oídos de Nahui, quien acaba de dar a luz a una niña. Ante el catastrófico panorama, Nahui se procura un penoso final llorando para siempre los augurios desventurosos de sus hijos.

La Llorona es una figura de dominio popular cuya leyenda ha sido contada desde muy diversos puntos de vista, en esta ocasión se nos presenta como parte del proceso histórico de la Conquista empatando su historia con algunos de los acontecimientos históricos relatados por los cronistas de la época, sin embargo, también tiene muchos otros momentos ficticios que buscan dar coherencia a la trama con un posible exceso de anti hispanismo que deja clara la parcialidad de esta versión. El objetivo también se manifiesta con una escenografía que representa un basamento piramidal en medio de una chinampa original rodeada por los canales y sembradíos de tradición indígena.

El espectáculo está conformado por distintos elementos artísticos y técnicos como proyecciones, juegos de luces, efectos de humo, lanza llamas y antorchas; así como actuaciones, música, danza prehispánica y canto. La experiencia no se limita al espacio escénico, sino que se extiende sobre el lago por donde entran algunos personajes navegando en canoas y en donde el público observa desde las tradicionales trajineras, todo inmerso en la oscuridad de la noche bajo la luna y las estrellas. La trajineras entran una a una por el canal del embarcadero, el cual es alumbrado con antorchas que marcan el camino, un recorrido agradable en el que se puede admirar la puesta del sol desde aquel paisaje lacustre. Los asistentes también pueden subir a las naves con las viandas necesarias para hacer más especial este peculiar viaje al pasado. Debido al escenario natural, se recomienda ir equipado con repelente de insectos y bien abrigado, o en su defecto, con una botella de tequila para entrar en calor.

Los vestuarios resultan ser todo un espectáculo visual, principalmente las caracterizaciones de los danzantes prehispánicos, elaborados con detalles muy bien cuidados. Durante la función se utilizan varios penachos con plumas naturales de todos los colores, mixtlas (taparrabos), coxcapetlatl (pectorales), maitemecas (muñequeras), los tradicionales ayoyotls (cascabeles o “huesos de fraile”), y pintura corporal muy elaborada. También echan mano de elementos iconográficos que ayudan a reconocer a algunos personajes de la mitología mexica como Tláloc, Huitzilopochtli y Tezcatlipoca, lo cual denota un trabajo muy bien planeado.

La Llorona de Cuemanco es un clásico que este año celebra su vigésimo cuarta temporada en el marco de los festejos del Día de Muertos y se estará presentando de viernes a domingo hasta el 19 de noviembre en el Embarcadero Cuemanco-Xochimilco entrando por el Periférico a un costado de la pista de canotaje Virgilio Uribe.

Funciones: Viernes a domingo 20:00 horas. Sábado 11 de noviembre dos funciones: 19:00 y 21:30 horas.

Embarcadero Cuemanco-Xochimilco: Blvd Adolfo Ruíz Cortinez (Periférico Sur) N/A,UH Aztlán, Pista Olímpica Virgilio Uribe, CDMX. Boletos: $300 entrada general.

Drácula

Uno de los personajes más emblemáticos que ha dado la literatura es el personaje, que se dice está basado en Vlad Draculea, un príncipe de Valaquia, hoy el sur de Rumanía, que fue famoso por la forma en que torturaba y castigaba a sus enemigos y traidores. El encargado de crear a este personaje fue el escritor irlandés Bram Stoker, quien en 1897 dio a conocer su novela, Drácula, lo cual popularizó la leyenda vampírica. Es en esta ocasión que el Ballet Metropolitano B. Mett realiza una segunda temporada de una adaptación de ésta historia, bajo la dirección coreográfica de Carlos Javier González y Samuel Villagrán, quienes con un conjunto de 13 bailarines se presentan todos los sábados a las 19:30 y 21:30 hrs., hasta el 11 de noviembre en el Teatro Tepeyac.

Drácula es una historia donde una pareja de enamorados (Mina y Jonathan) se ven amenazados por el Conde Drácula, pues Mina le recuerda a su antigua enamorada, por lo que Drácula intenta separarlos y hacer que Mina se enamore de él, cosa que logra hacer, pero Jonathan, no se da por vencido y lucha contra el Conde Drácula para recuperar a su amada, lo cual termina con un enfrentamiento, donde Drácula es asesinado cuando es atravesado por una estaca.

La compañía de nombre Ballet Metropolitano B.Mett, quienes son los encargados de llevar esta historia a escena, está compuesta por 13 bailarines, cuyos nombres son: Iván Velasco como Drácula, Koray García en el personaje de Mina, Stéphanie Robles como Clarissa y Carlos Javier González como Jonatan; el cuerpo de baile está compuesto por:  Arantxa Huerta, Anais Ayala, Yashvin Ruiz, Daniel Razo, Abril Gálvez, Ivonne Jiménez, Paulina Zepeda, Deni Espinoza  y Rafael Mendoza. Todos ellos, con gran destreza, logran cautivar la mirada del espectador para sumergirlos en esta historia a través de la danza contemporánea y el ballet.

La escenografía por parte de Noel Montes de Oca, resalta en los diferentes telones que se usan durante la presentación, los cuales constituyen la atmosfera que permite que se logre ambientar lo sobrio y misterioso de la historia. El vestuario de igual manera, es un componente esencial en este espectáculo, pues podemos ver una fusión de vestuario Victoriano con algunos vestuarios más modernos pero llenos de fantasía para distinguir entre los personajes oníricos y los reales. La música, protagonista de este espectáculo, está compuesta por melodías de los compositores Francis Poulenc, Modest Musorgski, Aram Khachaturian y Serguói Prokofiev. Y por último la iluminación junto con el uso de hielo seco, hace que a la vista sea un espectáculo digno de disfrutar.

Drácula, es un espectáculo que tuvo una primera temporada en el Teatro Fru Fru, y que ahora en su segunda temporada se presentan en el Teatro Tepeyac, donde el público se siente partícipe en todo momento al observar cómo ciertos personajes salen de entre el público, lo cual rompe con la separación de escenario y butacas, es así como el público se siente participe de la experiencia creativa que es el arte. Sin duda, para esta época dónde los personajes fantasmales cobran vida, este espectáculo debe ser apreciado y disfrutado por grandes y chicos, pues al ser un espectáculo dancístico, sensibiliza al alma y hace vibrar nuestras sensaciones.

Teatro Tepeyac

Calzada de Guadalupe 497, Col. La Estrella, Del. Gustavo A. Madero

Sábado 19:30 y 21:30 hrs.

Hasta el 11 de noviembre de 2017

Dirección coreográfica: Carlos Javier González y Samuel Villagrán

Elenco: Iván Velasco, Koray García, Stéphanie Robles, Carlos Javier González, Arantxa Huerta, Anais Ayala, Yashvin Ruiz, Daniel Razo, Abril Gálvez, Ivonne Jiménez, Paulina Zepeda, Deni Espinoza  y Rafael Mendoza.

La noche que todo retumbó al compás de Flamenco.

Mi primer acercamiento con el Flamenco fue reciente. Había una gran expectativa de lo que iba a ocurrir y, sobre todo, de lo que iba a experimentar con él. Sabía que la noche estaría plagada de un estilo Andaluz; vestida de olanes y encajes aterciopelados multicolores. Las notas de la guitarra en compañía de la voz que se encargaría de dar sentido al lugar, serían las responsables de persuadir uno a uno los sentidos de cada espectador.

No conocía Hojas de Té; había escuchado del sitio por amigos que se dedican a ejercicios culturales. Supe hasta entonces que, lejos de prestar únicamente sus aulas para infinidad de talleres, éste, es sin lugar a dudas, el referente número uno de Flamenco en la Ciudad de México. Por aquellas habitaciones angostas y modestas, han desfilado enormes personalidades inmersas en el género.

La cosa apenas comenzaba y yo sentía más nervios de lo previsto. La cámara seguía guardada y pendiendo de mi hombro. Mi acompañante comenzó a esbozar datos sobre la peculiar danza española; respiré y dejé que los músculos se relajarán. El acceso comenzó. La plática se pospuso hasta que nos pusimos cómodos frente al escenario. En él, un paliacate en color negro, con rosas grabadas en color blanco y hebras colgando de cada extremo; colocado en posición triangular de forma descendiente. Bajo él, dos sillas de madera. Entre éstas y el tablón del piso, dos micrófonos intactos esperando a ser usados.

El audio colocado en cada una de las cuatro esquinas del salón, iban inundando el espacio de juerga flamenca. Las luces frías se proyectaban exclusivamente sobre la tarima rectangular. Con la mirada, la gente iba seleccionado el mejor lugar para presenciar el espectáculo artístico. Hubo quienes comenzaron a beber una cerveza para sentirme más en confianza. Mientras la bebida se iba agotando, la música y el ambiente, comenzaban a subir de tono.

La cámara yacía sobre mis piernas; lista y en espera de ser utilizada. Hubo un momento de ligera oscuridad y ésta, fue la señal de inicio. El sonido cesó. La muchedumbre pareció recibir una orden de silencio. Uno a uno los personajes del tablao comenzaron a apropiarse del espacio. Los colores vivos predominaban en la vestimenta del trío danzador. En el cantante y el músico, el lúgubre negro contrastaba con su expresión y actitud altiva.

Bastó la primera nota de voz. Bastó también, la primera vibración de una o varias cuerdas de guitarra al contacto con los dedos del músico. Comenzó el ritual del baile…ése, del que tanto se discute. El mismo que tiene orígenes gitanos; según se dice. Aquél que expresa todo con un estridente remate de pies; en el que la historia y el arte se mezclan para manifestar sentimientos burdos y osados.

Hay una disparidad con los gestos faciales que cohabitan en cada uno de los flamencos. En las dos hermosas hembras, la sonrisa que emana de su boca tan bien delineada, forma parte de sus elegantes vestidos. En el caballero de tez morena que las acompaña, la seriedad y el porte, hace juego con el rojo del pañuelo atado a su cintura.

Ahora, los pequeños chasquidos del cantante se vuelven unísonos al ritmo del performance. Las palmadas ligeras y al compás de la melodía, se adueñan del ambiente, para concluir en pequeñas expresiones típicas del flamenco… ¡Olé!, ¡Guapa!, ¡Macho!.

Pareciera que cada una de las pronunciaciones, fuese la dosis de fuerza y energía que se necesita para verse fresco e inagotable después de danzar sobre todo el espacio; el sudor y la respiración agitada, da cuenta de lo contrario. La postura tan rígida de las manos, en conjunto con la tensión visible de otras partes del cuerpo, dejan entrever el interminable conflicto emocional-sensorial. El flamenco se siente, habla con los golpes. La fiereza con que se emana de los pasos, hace que retumbe hasta el cimiento más recóndito de Hojas de Té.

Finalmente, todos están de pie, a excepción del guitarrista. Entre ellos mismos se animan para exhibir sus mejores y últimos taconeos. Desfilan frente a sus compañeros y se terminan de consagrar frente al público. La sorpresa estalla, cuando el cantante remata su último verso y acto seguido, realiza un par estruendosos pasos. Los espectadores se maravillan y rompen el mar de aplausos. El agua salina corpórea cae sobre el escenario y, la sonrisa triunfante de cada figura humana, pone punto final al estribillo de aquella noche bulera vol. 109.

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Hojas de Té: Oslo 7, Col. Juárez, CDMX

Bailaores Noche Flamenca vol. 109: Cecilia Domínguez. Lya Morgana. Alejandro Tena.

Sobre un barquito de papel o crónicas de una herida

¿Te has visto inmerso en una relación digna de película pero que con el tiempo empieza a interferir con la búsqueda de tus sueños? o peor aún ¿Has sentido que la vida pasa frente a tus ojos a la espera de un amor que ha prometido regresar? Si te reconoces en cualquiera de estas dos situaciones, o bien si te gustan los melodramas de guión entrañable, no puedes perderte Sobre un barquito de papel o crónicas de una herida de Alejandro Miranda, una obra que pasa por el género del drama psicológico aderezado con cierto carácter performático.

Ángel es un joven que busca el éxito y la fama; Ela, por su parte, busca el amor de su vida, no aspira a una dinámica cosmopolita en la gran ciudad como él, ella prefiere la vida tranquila en el pueblo a la orilla del mar donde pasa las tardes en la biblioteca ejercitando su escritura en medio de la calma. Llega el momento en el cual Ángel debe irse a realizar su sueño y le pide a Ela que lo espere, promete regresar en dos años. Se marcha no sin antes entregarle un barquito de papel como prenda de su promesa, ella será  para siempre el faro por cuya luz  habrá de regresar. El tiempo pasa; se escriben durante dos, cuatro, seis meses. Después de un año las misivas que recibía Ela cesan su constancia y ahora debe enfrentar aquello que la razón y su madre le repiten constantemente: él no regresará.

Ángel alcanza el éxito y recuerda la promesa que hizo tiempo atrás cuando  se encuentra con una obra publicada por Ela y que tenía por título “Barquito de papel”. El destino los reunirá lo cual complicará el hecho de retomar la relación que ahora sólo es un recuerdo. Únicamente queda adelantar que el final de esta historia se nos presenta en una situación inesperada. “Dos amantes, un recuerdo ¿Habrá algún límite para el amor? El herir, el ser herido. Estar a punto de herir a esa, la persona que tanto amas y desear que el mismo dolor te arda justo en el pecho.”

Las actuaciones de Daniel Oropeza y Mari Lou Rivera resultan entrañables, además de la participación de Lulo Plata quien interpreta a un extraño personaje sin rostro que encarna personajes secundarios de la historia además de algunos conceptos abstractos y en ocasiones incluso encarna la alegoría del amor y los sentimientos que existen entre la pareja protagónica.

Sobre un barquito de papel es una excelente propuesta que incluye momentos de danza contemporánea como un bello modelo alegórico de escena. Parecería ser el sello distintivo de Alex Miranda, quien nos ha presentado el mismo recurso ingenioso en ocasiones anteriores. Tal fue el caso de Selkie: el canto de una sirena, puesta protagonizada por él mismo. Frente a estos trabajos, Miranda se perfila como una joven promesa de la dramaturgia interdisciplinaria al combinar un excelente texto con la actuación y la danza.

La escenografía, a cargo de Lorena Rodríguez, es sencilla y de muy buen gusto. Consiste en una instalación de varios frascos que resguardan bombillas encendidas a modo de focos, los cuales cuelgan de gruesas sogas torcidas de marinero. Además de una banca practicable y una bañera de aluminio que terminan por dar la unidad plástica a toda la puesta en un ambiente cálido y nublado de una historia que tiene lugar a la orilla del mar, presumiblemente a principios del siglo pasado.

Sobre un barquito de papel o crónicas de una herida se presenta todos los jueves de octubre en el Recinto Alegoría-Ermitaño de Casa Actum.

Dramaturgia y dirección: Alejandro Miranda; Elenco: Daniel Oropeza, María de Lourdes Rivera Lulo Plata

Casa Actum: Héroes del 47 #9, col. San Diego Churubusco, Coyoacán, Ciudad de México. Fechas: jueves de octubre 2017. Boletos: $150.

La compañía AKTO ZERO se inspira en el arte surrealista pop para mostrar la crueldad humana

Escenificará su propuesta T-TIME los días 21, 23 y 24 de septiembre de 2017 en el Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque

¿Qué tan cruel puede ser la humanidad? Este es un cuestionamiento que la compañía AKTO ZERO ha planteado en un montaje inspirado en la esencia del movimiento de arte surrealista pop o lowbrow.

T-TIME es el nombre del espectáculo que esta agrupación presentará el jueves 21 de septiembre de 2017 a las 20:00 horas, el sábado 23 de septiembre a las 19:00 horas y finalmente el domingo 24 de septiembre de 2017 a las 18:00 horas en el Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque.

La bailarina y coreógrafa Diane Eden, directora de la compañía, explica que T-TIME es un programa escénico integrado por dos piezas inspiradas en los artistas visuales Mark Ryden y Ray Caesar, cuyas obras despiertan una especie de sensación agridulce por sus personajes delicados y a la vez terroríficos. En T-TIME se reunen diversas formas de expresión, como la danza butoh, la mímica, el teatro y la danza contemporánea para lograr un lenguaje escénico de múltiples lecturas.

El arte visual llamado lowbrow o surrealismo pop, nacido en California en la década de los setenta, mezcla elementos de la cultura pop y del surrealismo con buenas dosis de humor y sarcasmo.

Sobre las razones que motivaron a Eden a crear T-TIME a partir del surrealismo pop, comenta que no solo fue un gusto personal por este movimiento, sino también la necesidad de traducir una estética visual al cuerpo y al espacio escénico, de mostrar el aspecto sociocultural actual de México –el cual, asegura, está muy arraigado al arte lowbrow por su gran contenido subjetivo– y de verter en un recipiente corporal la agonía social para reflejar en un escenario a una sociedad quebrantada.

En T-TIME, agrega, el público se encontrará con un montaje de contrastes, doble discurso y doble moral en un paisaje bipolar escénico, donde lo mismo experimentará momentos bellos y poéticos, que crueles, ya que algunos de los temas que se abordan son el sometimiento, el canibalismo, la vulnerabilidad del ser con el abuso de poder, la mentira y el engaño, junto con la inocencia y la ternura, con burbujas de imágenes caricaturescas.

La artista que ha colaborado con coreógrafos nacionales como Raúl Parrao, Andrea Chirinos, Rodrigo Angoitia, Evoé Sotelo y Lidya Romero, refiere que busca detonar en los espectadores “impacto y miedo al reflejarse en la insaciable locura de la existencia humana. Me interesa que se estremezcan con la desdicha de uno de los personajes en particular y se desentiendan del resto, que simplemente encarnan de una manera sarcástica la podredumbre del ser humano”.

Desde su punto de vista, la principal aportación de T-TIME es que aborda temas que comúnmente no son planteados en la danza, como la violencia, y su aspecto visual por medio del movimiento corporal y de los elementos escenográficos.

Finalmente, asevera que fue gracias a un apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes que pudo materializar este montaje.

AKTO ZERO fue fundada en el 2008 por Diane Eden con el solo dancístico I˃D (Identity Crisis), obra que fue invitada a diversos foros nacionales. En 2010, la compañía fue seleccionada para participar en Emergencia Coreográfica con la pieza Vorte X33.

Salto ensueño R_3

Imaginar, generalmente con placer, algo que es imposible que se realice y que, por lo tanto, difiere de la realidad, pero que se anhela conseguir, es lo que llamamos ensoñar. Trabajo multidisciplinario, realizado por la compañía Physis Danza y Artes Escénicas, donde convergen el teatro, la danza y la instalación que invitan a soñar, a través de los relatos verbales y corporales, en un mundo mejor, donde una pregunta como ¿usted que sueña para el futuro? hace que el público intervenga durante la obra. Salto ensueño R_3 es un espectáculo liderado por Omar Francisco Armella quien es el director artístico y coreógrafo que junto con todo el equipo creativo, conformaron esta puesta en escena que se presenta en Un Teatro Centro Cultural, los jueves hasta el 21 de septiembre a las 20:30 hrs.

Salto ensueño R_3 es un conjunto de historias narradas por los integrantes, abarcando diferentes temas, donde la premisa es trasladar los sueños al plano de la realidad, mostrándonos aspectos personales y autobiográficos de cada uno de los participantes. Dentro de los temas que son tocados durante la obra están: la crisis social de México, los 43 normalistas desaparecidos, el amor y la relación que tenemos los seres humanos con esos objetos que nos significan y que son herramientas para mantener nuestros recuerdos en el presente.

Los encargados de trasportarnos en estos relatos oníricos a través de una creación escénica colectiva son: Alberto Quijano y su moneda con una cara pintada de amarillo para atraer el dinero, según le dijo su abuela; Erandi Madrigal, un vestido blanco significa la decisión que representa ser mujer; Evelia López y una flor, simbolizan la añoranza por la hermana fallecida con la cual recogía flores; Fabiana Ruiz y un ukelele que a partir de los 16 años la ha acompañado en su vida y en su recorrido desde su natal Barquisimeto, Venezuela; y Omar Francisco Armella y 10 fotografías que tomó en una gira por Roma, Italia, durante la cual en México, falleció una amiga.

Sin elementos escenográficos más que tres sillas, los objetos con los que interactúan y un vestuario cotidiano que en cierto momento es despojado para quedar en ropa interior, y siendo el propio lenguaje del cuerpo el centro de atención, que junto con la música y la iluminación crean atmósferas visuales que invitan a transportarnos en esos mundos ficticios que encierran los sueños y las realidades deformes por los procesos individuales que cada ser humano tiene de sus propias experiencias.

Salto ensueño R_3 es la tercera parte de una trilogía cuya línea conductora es precisamente la exploración de los fenómenos de extrapolación entre el sueño y la realidad. Pocos espectáculos, en verdad, hacen que el público intervenga durante la obra, y esta lo consigue, haciendo que nos relacionemos con los objetos y con nuestras propias opiniones sobre lo que deseamos para el futuro y que de ser espectadores, terminemos siendo elementos activos del performance, viéndonos en el escenario y sintiendo que fuimos nosotros los que representamos un rol dentro del espectáculo, simbolizando que a fin de cuentas todos representamos algo durante nuestra vida, y que todos somos los protagonistas de esta, depende de nosotros seguir soñando o decidiendo sobre nuestro destino y el cómo vivirlo.

Un Teatro Centro Cultural

Av. Nuevo León, No. 46, Col. Condesa, Del. Cuauhtémoc.

Jueves 20:30

Hasta el 21 de septiembre de 2017

Dirección artística y coreografía: Omar Francisco Armella

Elenco: Alberto Quijano, Erandi Madrigal, Evelia López, Fabiana Ruíz y Omar Francisco Armella.

Diseño sonoro: Carlos Díaz Obscura.

Asistente de producción: Noel Montes de Oca.

Casa Actum cerrará a finales de octubre

Este espacio cultural que durante más de dos años albergo las más variadas propuestas artísticas y en donde se dio cobijo a más de trescientas compañías teatrales independientes, muestras de cine, festivales de teatro e incluso llegó a ser sede en una edición del Festival Internacional Cervantino; cerrará sus puertas.

El inicio de un ideal…

Desde sus inicios por diciembre del 2014 Casa Actum, se distinguió por apoyar a las compañías de teatro independiente, actividades culturales y a todo aquel que tuviera algo que decir de manera artística. Asimismo, el espacio cultural buscó desde su origen dignificar a las personas que hacen teatro en México, todo ello por un ideal de su director Kalder Castañares y Enrique Cedillo “El Doc”, gerente del recinto.

Así lo menciona “El Doc” en entrevista para Difusión Cultural Ka: “Fue un proyecto que hicimos para apoyar todas las expresiones artísticas, nos dimos cuenta de que no existía el apoyo como para que la gente pueda mostrar o enseñar lo que hace, en este caso se va más a la situación de teatro, pero también creamos un lugar en el que pueden convivir diferentes expresiones y sobre todo apoyar a los jóvenes o a la gente que tenga pocos recursos para enseñar su talento”.

De igual forma, el director Kalder Castañares nos comenta que la idea nació por la situación que se vive en México con el teatro independiente, pues se tiene una idea errónea de que se tiene que vivir mal por hacer teatro, así lo comenta: “A mí me gusta el cine de ahí que empecé a mezclarlo con diferentes cosas que me gustaban como el teatro, entonces comencé a trabajar en un foro y no me gustaba la forma en la que lo llevaban, eso está raro decía, yo estaba trabajando en obras que te pagaban cien u ochenta pesos por función, cuando te maquillabas y gastabas en producción una suma considerable, eran obras para niños, que me la pasaba bien, sin embargo me preguntaba ¿pero esto es a lo que está resumido el teatro? yo venía de estudiar en Estados Unidos en donde tienen al mexicano en los estándares más altos de actuación; por lo menos en las escuelas de interpretación, todos me decían que los latinos y que los mexicanos hacen de todo en teatro y digo sí hacemos de todo, aunque no nos paguen, eso está mal, y empecé a escuchar mucho eso, de que el que hace teatro se muere de hambre, no tenía idea de porque se decía, porque en ninguno de los países en los que pude ver parte del quehacer teatral como en Barcelona, Francia e Inglaterra; los artistas podían vivir de ello. Entonces decidí crear un foro, para mostrar que las cosas se pueden hacer de manera diferente”.

Casa Actum: El ideal hecho realidad

Cabe mencionar, que el nombre del recinto viene del latín y fue idea de su director Kalder Castañares: “La palabra Actum la utilizaban para hechos o actos que han marcado la historia, entonces si nosotros queríamos ir en contra de todos los foros (del por qué se cobraba tanto), de ir en contra del estándar de aquí y de luchar en contra de la idea de que las personas que hacen teatro en México tienen que morirse de hambre, pues decidimos llamarle Actum.

Hoy a más de dos años de haber iniciado este proyecto, Casa Actum como su nombre lo indica ha marcado la historia del teatro independiente siguiendo su principal ideal: el de apoyar el teatro independiente así como otras actividades artísticas, para así convertirse uno de los lugares culturales en donde se ha dado cabida a cientos de compañías y miles de espectadores amantes del teatro independiente en la Ciudad de México, que más que un recito se convirtió en una casa para todas estas personas amantes de la artes.

Asimismo, el gerente del lugar Enrique Cedillo “El Doc”, nos menciona como fue creciendo el proyecto hasta convertirse en lo que ahora es: “Casa Actum empezó sin ningún tipo de expectativa, nosotros dijimos: vamos a poner un lugar para apoyar al teatro, pero nunca pensamos que se nos fuera a salir de las manos, no en el sentido malo sino en el bueno, que tantas personas fueran beneficiadas y tantas personas se sintieran cobijadas con nosotros”.

“Cuando llegamos a Casa Actum éramos solamente dos personas con la idea de hacer un foro, el cual estuviera bonito y donde la gente quisiera venir a visitar, pero nunca imaginamos que íbamos a tener la aceptación que tuvimos por parte de las compañías, del público y creo que fue una situación sorprendente, muy grata y satisfactoria”.

Por otra parte, El director de Casa Actum, Kalder Castañares, menciona que el espacio fue creciendo gracias al apoyo no sólo por las personas involucradas sino por su colega y mejor amigo el “El Doc”: “Yo creo que también lo que más ayudó y lo que le salvó la vida al lugar fue que “El Doc” empezó a llevar la organización como gerente, ayudando en la organización de los ensayos, en la taquilla, como acomodar y reorganizando a todas las personas involucradas en Casa Actum; porque él llevaba todo el orden y funcionó increíble, por ello todo el mundo le agarro muchísimo cariño no sólo a Actum sino a él”.

Una pausa

Casa Actum estuvo abierta al público por más de dos años y con el paso del tiempo se fue transformando, lo que en su momento llegó a ser área de videojuegos y bar se convirtió en área de grabación, se transformaron muchos espacios en salones para talleres o foros múltiples, se abrieron espacios para ensayos y obras de formato corto. A finales de octubre por falta de acuerdos con los dueños de la casa que albergó alrededor trecientas treinta compañías teatrales independientes y le brindó al público cientos de obras de calidad cerrará sus puertas: foros, espacios multiusos, talleres, publicidad y público tendrá que detenerse.

En los próximos meses Casa Actum dejará de ser uno de los recintos independientes más importantes en la ciudad, sin embargo, aunque resulte triste pensar en ello, para los iniciadores, existen sentimientos encontrados y no son necesariamente de tristeza o frustración; mejor dicho, son de enseñanza y gratitud. Al preguntar de esta situación a Enrique Cedillo “El Doc” nos menciona: “A mí personalmente me deja una satisfacción muy grande, porque gracias a Casa Actum conocí a muchísima gente talentosa, creativa, valiosa como profesional y como ser humano, creo que suena mucho a cliché, pero con nosotros aplica muy bien la situación de ir haciendo familia, de ir haciendo lazos; aquí la comunión entre las compañías es muy bonita, aquí se hicieron verdaderos vínculos de amistad”.

Al respecto, el director Kalder Castañares menciona lo propio: “Para mí ha sido como un mundo de experiencias, porque literal conoces a gente de todos lados, vas aprendiendo cosas nuevas, cosas buenas o malas y creo que una de las cosas más bonitas es que se cumplió con ese sentimiento o sensación de que es una casa, que te da asilo, que te cubre, que te cuida. Es Casa Actum, porque es casa de todos, el lugar para todo aquel que quiera expresar, que quiera compartir, que quiera aprender”.

Cabe mencionar que, aunque se tienen planes para reabrir casa Actum en otro espacio, el director y gerente del recinto tienen pensado buscar un lugar con ciertas similitudes, pero sino se llegará encontrar el espacio; el proyecto parará, puesto que no tienen intenciones de reabrir un espacio que no cumpla con las condiciones legales y de seguridad aptas para los diversos espacios que se tienen en Casa Actum actualmente.

Antes de cerrar, Casa Actum organiza el Encuentro Teatral “La última y nos vamos” que tendrá lugar del 10 al 29 de octubre.  Habrá Conferencia de Prensa el 28 de septiembre.