Contempla un cielo estrellado, brillante y nítido en la CDMX: Planetario Luis Enrique Erro

Los visitantes de otras Galaxias, son como nosotros

Dalai Lama

Siempre he sido un fanático de las imágenes estelares. Al contemplarlas, de inmediato comienzo a divagar en paisajes hermosos llenos de polvo galáctico, cientos de lunares brillantes que forman figuras geométricas con tonalidades violetas, azuladas y rosáceas;  sobre un fondo negro que de repente parece emitir un intenso brillo. Incluso, he pensado en hacer de eso, algo mucho más alucinante, al creerme volando sobre ese pequeño espacio del universo a bordo de una nave espacial.

Creí lejano y absurdo ese cuento que narraba visualmente solo en mi mente. A pesar de que en la actualidad ya se pueden realizar viajes “turísticos” al espacio, el verdadero problema radica en poder solventar un gasto de esa magnitud. Puedes subir a un cohete y dar una vuelta sobre la galaxia, pagando únicamente con Bitcoins y eso (¡puf!) si que es un dineral.

Una vez puesto los pies sobre la tierra y haciéndome a la idea de conformarme sólo con ver imágenes en internet, mi pareja decidió darme una sorpresa y hacer que todas esas historias, imaginaciones y alucinaciones, pudiesen hacerse realidad por poco más de treinta minutos. Bajo un gran domo de color blanco, ubicado al norte de la ciudad, y resguardado por edificios escolares, se encuentra erguido, el impresionante planetario Luis Enrique Erro (PLEE) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

No cabía de la emoción, aunque trataba de disimularlo con una plática ajena al espacio. La mayoría de la gente que transitaba a mi alrededor, eran niños y adolescentes, acompañados por su padres que iban a cumplir con un requisito escolar y otros tantos, con una tarea más. Note en muchos de ellos, la misma sensación de incertidumbre mezclada con algo de excitación; a pesar de todo, no era el único en hacer esa actividad por vez primera.

Una vez dentro y recostado sobre la butaca reclinable, mirando el enorme semicírculo color blanco por fuera, pero lleno de líneas coloridas en el interior, supe que esa proyección atiborrada de astros, sería una de las mejores experiencias de mi vida (perdón por exagerar). Las luces comenzaron a bajar de tonalidad y el proyector dio inicio con algo muy simple: Aries, Leo, Tauro así cada una de las constelaciones se iba formando y dibujando en color violeta neón. La superficie interna del domo se hizo negra y, una transición lenta dio paso a una figura geométrica que simulaba los discos de algún planeta, comenzando a repetirse y a moverse cada vez con mayor rapidez, para crear así una ilusión óptica maravillosa, acompañada de expresiones de asombro y regocijo empleadas por el público asistente.

Para ese momento uno pensaría que se encuentra en el clímax del vídeo y que no puede haber mayor éxtasis. La realidad es distinta, esos 5 minutos que acaban de transcurrir, fueron solo la punta de lanza para comenzar con la proyección real. El contagio inmediato de todas esas voces de pequeños, llenos de asombro, preguntando sobre temas específicos de lo que han sido testigos, hacen que me sienta lleno de felicidad y al borde del llanto.

La música ambiental con tintes llenos de electrónica, se apodera de forma inmediata de los altavoces ocultos en la sala; pareciese que ese es el verdadero sonido del espacio exterior. Las imágenes en movimiento se unen al unísono de la melodía y marchan al mismo compás. La experiencia visual y sonora da inicio y ahora solo queda contemplar, ¿Cómo?, en silencio, para dejar que todo el contenido se apodere de tu imaginación, pero sobre todo, de tus sentidos.

Poco más de treinta minutos es la duración de aquel acontecimiento mágico y un poco surreal aquí, en la CDMX. El PLEE, es uno de lo más sofisticados; cuenta con tecnología de punta. Las actividades posibles van desde las proyecciones en 2D, 3D y, observaciones en tiempo real. Fuera del reciento, sobre el mural que lo cubre, encuentras otras figuras que terminan por complementar la vivencia: astronautas flotando sobre naves, asteroides corriendo a velocidad luz, estrellas fugaces, planetas y más.

Fuera por fin de la zona espacial, y de camino hacia mi destino, pude escuchar las opiniones positivas de la gente que había entrado al domo, las expresiones de fascinación daban cuenta de lo anterior. Yo sólo concluí, que de ahora en adelante, tenía un nuevo sitio favorito en la Ciudad: “Contemplar un cielo estrellado, brillante y nítido tan cerca, que da la sensación que con sólo estirar la mano se puede tocar…”

*Con esta canción de Jamie XX acompañada de imágenes de la NASA, pueden tener un acercamiento más preciso a mi experiencia en el PLEE.

Ubicación: Unidad Profesional “Adolfo López Mateos”. Av. Wilfrido Massieu s/n, Zacatenco. Del. Gustavo A. Madero. México D.F., C.P. 07738. Tel. (55) 57296000, ext. 53916, 53920, 53925. Horarios: Lunes a domingo de 10:00 a 17:00 hrs, con proyecciones cada media hora.