El bien del país

En 1987 el escritor australiano Thomas Keneally publica la novela titulada “The Playmaker”, una novela donde se reinterpreta históricamente cómo en el año 1789 en Sydney Cove, la colonia penal más remota del Imperio Británico, un grupo de convictos, entre ladrones, prostitutas, rufianes y un teniente, se unen para escenificar una obra de teatro, argumento que Timberlake Wertenbaker utiliza para escribir la obra “El bien del país”, que bajo la dirección de Zachary Fine se presenta en su nueva temporada, en el CCT2 (Centro Cultural Teatro 2), todos los lunes y martes a las 20:30 hrs., hasta el 13 de noviembre, además de tener presentaciones especiales en el Foro Shakespeare el 28, 29 y 30 de septiembre.

El bien del país es la historia de un conjunto de presos enviados a la colonia penal en Sydney Cove que a través de una obra de teatro (donde se ven invitados a participar) comienzan a encontrar un respiro en su vida y una reflexión, para así proveer una posible restitución a la sociedad. Esta idea de montar una obra de teatro es propuesta por el teniente Ralph Clark, quien lucha de diversas maneras para llevar a cabo este proyecto, pues en un principio es rechazado por los demás tenientes y capitanes al mando de la colonia penal, así como de los mismos presos a quienes se les invita a participar. Durante la historia vemos lo difícil que es montar una obra y el conjunto de situaciones “graciosas” que acontecen alrededor de la creación escénica.

El personaje del teniente Ralph Clark es encarnado por el actor Artús Chávez, quien realiza un trabajo que caracteriza al personaje con tintes bonachones, pero con gran decisión e iniciativa; en este personaje también alterna el actor Héctor Berzunza. La actriz Nohemí Espinosa interpreta a Liz Morden y al teniente Will Dawes, quien hace un excelente trabajo, al igual que la actriz Teté Espinoza quien realiza de grata manera los personajes de Patita Smith y de Johnstone. Antonio Algarra, Alejandra Ambrosi, Everardo Arzate (alternando con Arturo Reyes), Jerónimo Best, Itari Marta (alternando con Fernanda Borches), Salvador Petrola (alternando con Octavio Hinojosa); todos ellos realizan un trabajo convincente, destacándose en el gran manejo interpretativo al realizar distintos personajes. El actor Bakuna Rwabahenda, es el único que siendo en extremo exigentes, desmerece su trabajo teniendo problemas de dicción al hablar demasiado rápido, lo cual ocasiona que varios de sus parlamentos no sean del todo entendibles.

La escenografía cuenta con elementos simples pero que visten eficientemente el escenario, siendo estos: tres varales con telas que hacen alusión en ocasiones a las velas de un barco, además de tarimas de madera coronadas con un telón de fondo blanco donde con la ayuda de la iluminación adquiere diferentes tonalidades. Esta escenografía es diseño de Luly Garza y el diseño de iluminación está a cargo de María Vergara, un trabajo que resalta la historia, seccionando y enfatizando lumínicamente las escenas. El vestuario es diseño de Emilio Rebollar, quien parte de un vestuario base para posteriormente ir integrando elementos y así caracterizar los diferentes personajes propuestos en la historia. La utilería por parte de Adela Luna y la Coordinación Nacional de Teatro; el trabajo de caracterización de Carlos Guizar se suma para graficar con mayor precisión los diferentes acontecimientos que propone el proyecto. Por último, el diseño sonoro corrió por parte de Eduardo Espinal, convirtiéndose en otro elemento que se suma a la producción, haciendo que tanto actoral como visualmente sea un agasajo esta puesta en escena.

El bien del país es una obra que se estrenó en el Teatro Royal Court en Londres en 1988 y a partir de ahí ha recibido numerosos reconocimientos, pues es una comedia que explora la posibilidad que el arte, en específico el teatro, para proveer una redención a los llamados delincuentes y así poder transformarlos,  para volverlos a integrar a la sociedad. Una idea que ha promovido diferentes acercamientos en la vida real, en distintos centros penitenciaros, con el fin de ayudar a través del teatro a que las y los presos puedan utilizar el teatro como una herramienta y así fomentar el arte como una profesión. Aunque no hay evidencia científica que lo demuestre, siempre se ha sabido que el teatro tiene elementos educativos y reformadores, que interfieren en el bienestar de quien lo practica y quien lo observa.

CCT2 Centro Cultural Teatro 2

Av. Chapultepec 119, Col. Roma Nte. Del. Cuauhtémoc.

Lunes y martes 20:30 hrs.

Hasta el 13 de noviembre

Dirección:  Zachary Fine

Autor: Timberlake Wertenbaker

Elenco: Antonio Algarra, Alejandra Ambrosi, Everardo Arzate, Arturo Reyes, Jerónimo Best, Artús Chávez, Héctor Berzunza, Nohemí Espinosa, Teté Espinoza, Itari Marta, Fernanda Borches, Salvador Petrola, Octavio Hinojosa y Bukunda Rwabahenda