Flores negras del destino nos apartan: Una emotiva obra que muestra la relación entre una madre y su hijo

Una emotiva dramaturgia adaptada por José Juan Sánchez y Belén Aguilar, la cual está basada en la novela “Canción de Tumba” del músico y escritor mexicano Julián Herbert (Acapulco 1971) la cual recrea la vida difícil de una prostituta, narrada por su propio hijo.

Frases cómo Siendo hijo de una puta, te tratan como sí tú también lo fueras” es una de entre muchas frases cruentas más, de las que forman el monólogo ejecutado por su mismo adaptador Juan José Sánchez. 

Y aquí la menciono, para dar a conocer un poco a manera de probadita, el contenido de éste drama padecido por los personajes protagónicos en esta obra teatral unipersonal, en donde mediante  la narrativa, la madre es co-protagónica de esta triste historia.

Bajo el formato de drama, por el contenido medular de la trama, la obra es presentada bajo un lenguaje coloquial por uno de sus adaptadores, es decir, el dramaturgo y actor José Juan Sánchez, quien aparece en escena como el “Yo narrador”, en primera persona y por supuesto, como el único actor en escena, quien hace uso ocasional de palabras altisonantes cundo el monólogo precisa de ello, para dar énfasis a la narrativa a tratar.

De dicho modo utiliza el monólogo para dar algunos de los pormenores de la vida de un personaje joven, lo cual convierte la obra en un sentido “un tanto” biográfica, presentada bajo el formato escénico unipersonal.

Sin embargo el texto tiene más peso como una obra de denuncia, en la qué a través de los comentarios acerca del personaje de la madre (quien es prostituta) la redime de cierta manera, denunciando con ello justamente el mundo difícil de una “mujer fácil”.

En la trama, una serie de sucesos son relatados a través de la relación filial de la madre con su hijo homosexual. Mezcla de odio y amor, el hombre cuenta los pormenores de su relación.

Flores negras del destino nos apartan es una historia en dónde un hombre cuida a su madre en el ocaso de su vida, ya que ella padece de leucemia, lo cual hará que poco a poco se vaya marchitando como “la flor negra” a la cual alude una pieza musical cantada por la misma Lorena Glinz (la madre) y que conforma parte del título de éste drama.

El personaje de la madre no aparece nunca en escena; empero a ello esta presente en casi todo el tiempo escénico enmarcado en un solo cuadro, bajo la caracterización actoral de la actriz Lorena Glinz quien mediante un video, interactúa junto con el actor José Juan Sánchez, durante toda la obra. 

Gracias por supuesto, a la magia multimedia que en esta puesta en escena es totalmente fundamental. Flores negras del destino nos apartan se presenta en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky del Centro Cultural del Bosque.

Portada: iba.gob.mx

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