GUASÓN: El empoderamiento de la asertividad

Veo con gusto la respuesta del público hacia la más reciente película de Todd Phillips: GUASÓN. Hay opiniones favorables, también las hay negativas, pero nadie se ha quedado callado. Hacía tiempo que una película no generaba un fenómeno de tal magnitud: Una opinión pasional del público y la crítica; y al mismo tiempo un temor y reserva por parte del sistema ante una rebelión.

Si se mira con un poco de distancia y algo de cabeza fría, GUASÓN, resulta una gran película con una estética apabullante, una formidable y versátil actuación, así como un contundente y firme discurso por parte del director. Aunque termina cayendo en algunos vicios que son la rebaba al conjunto. El filme cae en la sobre explicación. El personaje principal es innecesariamente lastimero y hay una patologización que cae en el lugar común.

En términos simples a primera vista parece una película perfecta, aunque si se le mira con detenimiento se muestra lejos de la perfección. Pero sin lugar a dudas es una propuesta arriesgada y valiente en diferentes aspectos entre los que destaca ir a contra corriente y revolucionar el villano más popular de la cultura pop.

Hay un fenómeno muy interesante a partir del estreno de la película. Hay comentarios, como el del buen Michael Moore,  que la considera como la película más importante de la década; y hay los comentarios que sospechosamente la etiquetan como una desilusión y subrayan su intención de corromper las mentes incomodas. Yo creo que ambas opiniones son una exageración y es curioso porque irónicamente la película nos demuestra el daño que hace ser tan extremista.

 

Bien, analicemos la película

La primera escena es una buena síntesis de la película. En ella se escucha la radio que ayuda a contextualizar el mundo externo de ciudad Gótica, que está en decadencia, y observamos a Arthur Fleck, maquillándose como un payaso. Y es que en esencia la película es sobre un personaje que va perdiendo su personalidad para convertirse en el guasón dentro de un contexto social externo que lo orilla, por el efecto de bola de nieve, a la violencia.

Mucho se ha hablado de las referencias a Martin Scorsese en la estética de GUASÓN. Eso es lo primero que salta a la vista, es como una alocada versión de Scorsese dentro de un cómic, simplemente exquisito, con tonos muy térreos y una fotografía honesta y cruda.

 

La actuación de Joaquin Phoenix, en un tema aparte. He seguido la carrera de Phoenix, desde que lo vi la primera vez en la película: Gladiador y he visto su desarrollo dentro de la actuación. Lo he visto brillar en: Walk the line (2005); lo he visto en su etapa de juvenil en: Gladiador (2000) y Señales (2002); también en su etapa hipster en: Her (2013) y por último su etapa de hombre maduro subrayando la decadencia en: En realidad, nunca estuviste aquí (2017) y The master (2012). Y creo sin temor a equivocarme que nunca lo había visto en este rango de interpretación. A pesar de que es un actor que siempre se empuja al límite tanto físicamente como interpretativamente. En GUASÓN, el reto era grande: representar al villano más icónico de la ficción y sobresalir entre tantos maravillosos actores que anteriormente han interpretado al mismo personaje. Phoenix logra superar el reto: crear un GUASÓN frágil, proveniente de la enfermedad y al mismo tiempo siniestro, proveniente de la ira contenida. Hay una escena donde Arthur Fleck mira a una persona que pasa en coche con una máscara de payaso y su mirada realmente genera escalofríos.

¿Será GUASÓN el alter ego del director?

Todd Phillips se hizo famoso con la trilogía: The Hangover (2009, 2011 y 2013). En una entrevista el director comentó que se retiró de la comedia debido a que en estos tiempos todos se sienten ofendidos por cualquier comentario. Lo cual quiere decir que se autodenomina un cómico retirado. Mientras que, Arthur Fleck, el guasón, quiere ser un cómico y no puede serlo. ¿Será GUASÓN el alter ego, del director? Creo que en la película se nota mucho el afecto del director hacia el personaje principal. Hay una clara intención de Phillips —quien también es el co-guionista— de alejarse del personaje del cómic y es quizás aquí donde encuentro el mayor reparo en la película. El GUASÓN  siempre ha sido un personaje misterioso con su pasado y que no distingue entre el bien y el mal. Sin lugar a dudas en la intención de explicar el origen del GUASÓN y justificando sus acciones con la locura creo que el personaje pierde algo de esencia. Creo que el personaje genera lástima lo cual no es tan conveniente. ¿Será bueno o malo? El público y el tiempo tienen la última palabra.

En cuanto a la violencia dentro de la película, creo que ha sido mal interpretada. Es evidente que la intención de la violencia no es mostrarse como cool. Se muestra en sus consecuencias más crudas y terribles. Hay una intención épica  pero creo que queda claro que no se alaba la violencia. Por el contrario considero que se subraya un empoderamiento de la asertividad del personaje.

GUASÓN es una película obligatoria. Espero leer sus comentarios sobre este film. Creo que es  imprescindible, al entrar a la sala olviden todo lo que han escuchado sobre la película y dejen fluir sus emociones para que simplemente la disfruten. Sin lugar a dudas es una buena película pero no sé si logrará entrar en mi top diez de películas favoritas del año 2019.