Jojo Rabbit. La sátira cura el dolor y las heridas

La más reciente película del director neozelandés, Taika Waititi, es una joya cinematográfica. El filme más divertido y tierno de la temporada de premios. Jojo rabbit sorprende al ser una cinta sui generis. Con un humor muy peculiar, una gran producción y actuaciones esplendidas.

La historia se ubica en Alemania de la segunda guerra mundial, y seguimos a Jojo un niño con ideas políticas muy claras, aunque con la inocencia propia de su edad. Es simpatizante de Hitler y acude a un campamento de las juventudes hitlerianas. La inocencia infantil es confrontada con las crueldades de la guerra. La primera parte de la película maneja una sátira de lo más ácida posible hacia el régimen del tercer Reich. La sátira se va diluyendo en un melodrama de un niño que se enfrenta en un mundo que aun trata de entender con la guerra como escenario. Jojo tiene que crecer rápidamente en un mundo hostil pero lleno de belleza.

Lo primero que salta a la vista del filme es el humor. Más que negro, es algo ácido y es que Taika Waititi, es al día de hoy uno de los mejores directores de comedia que he visto. Resulta irreverente pero ingenuo a la vez. Su humor tiene una cualidad de ser simple pero inteligente. Hilarante y reflexivo. Y esas cualidades son muy pocas veces encontradas en esta época donde se ha malinterpretado y banalizado la comedia. Si bien la segunda guerra mundial y en especifico la figura de Adolfo Hitler han sido bastante satirizadas. Esta película sí es un punto y aparte. Considero que la fundamentación del humor es lo que la distingue.

Waititi, es un director que conoce bien de comedia, conoce su delicado y complejo engranaje. Esta película maneja un humor muy disfrutable.

La película maneja diversos niveles de matices. Ambas resultan entrañables. Por un lado están las escenas multitudinarias como el campamento o las escenas de la guerra. Y por otra parte hay escenas muy intimistas, sobre todo de la relación de Jojo con su madre y sus cavilaciones filosóficas así como su interacción con una invitada-refugiada en la casa de Jojo que pondrá de cabeza su filosofía.

La ideología presente en el filme se desarrolla de una manera muy especial. En varios momentos, se expresa en voz de Jojo, fuertes declaratorias racistas y xenófobas de la ideología nazi, pero que en voz de un niño resultan más ligeras. El cambio de estas ideologías se lleva a cabo por el transcurso de la acción y de las situaciones. Con un manejo excepcional ya que en lugar de escuchar como las ideologías cambian, lo vemos, lo presenciamos por medio del avance dramático de una manera encantadora que hace recordar a Wes Anderson.

Hacer una película sobre ideología nazi, sobre la guerra, llena de ternura y comicidad, momentos crudos y momentos sensibles y tener un resultado bien logrado merece un aplauso de pie.

Taika Waititi, no es ningún improvisado. El director ya ha trabajado bastante bien la comedia por ejemplo en su película: Lo que hacemos en las sombras (2014), ya ha manejado maravillosamente a niños como en su cinta: Cazando salvajes (2016. Disponible en Netflix),  y ya ha manejado grandes presupuestos y escenas de gran reto en producción, como en Thor: Ragnarok (2017). No puedo esperar a ver su próximo proyecto. Les recomiendo revisar su filmografía ya que sin lugar a dudas es un director internacional, sobresaliente.

Definitivamente esta película brilla gracias al ángel y energía de su actor principal: Roman Griffin Davis, actor inglés de 10 años que interpreta a Jojo, de una manera que deja sin palabras a los espectadores. Es un niño al que le parece extraño eso que llaman amor, que puede emocionarse al hablar de la ideología nazi, y que puede sentir cariño hacia su madre y su mejor amigo Yorki. Demostrando una frescura, temple y sinceridad que ya quisieran muchos actores adultos.

Yorki, el niño regordete con lentes, mejor amigo de Jojo se roba la película.  Cada palabra de su boca provoca una tierna carcajada. Les recomiendo ver la película en su idioma original con subtítulos para que no pierdan esos maravillosos matices de las voces originales.

Scarlett Johansson, está nominada por esta película como mejor actriz de reparto. Su actuación no me pareció tan, digamos, relevante. De hecho me pareció que era la única que estaba en diferente tono a todos los demás actores.

Si se le mira con detenimiento, Jojo rabbit, es una película que nos habla de las heridas, del dolor en la infancia, y de los mecanismos que tienen los niños para sobrellevar estas cicatrices sean o no visibles. La inocencia, la ingenuidad y la fantasía se resaltan. Si bien en el filme hay actores infantiles y tratamiento “ligeros”. No sé si sería para niños. La recomiendo más para niños que están entrando en la pubertad y las primeras etapas de la adolescencia, además claro esta para adultos.

Si bien los niños tienen la fantasía para sanar sus heridas, los adultos hacemos uso de la sátira y la comedia para sanar las nuestras. Además del bello arte del cine para sanarnos. Les recomiendo ampliamente Jojo rabbit. Sería un delito no verla. Una cinta diferente, con interesantes propuestas, estoy seguro que pasarán un rato muy muy agradable. No olviden dejarme sus comentarios.