La Arquitectura del silencio: “el silencio a través del lenguaje”

En el marco del 26 aniversario de la Compañía Teatral “Das Ghetto”, y a manera de homenaje al afamado cineasta, director, escritor, actor y poeta ruso Andréi Tarkovsky (quien naciera en Zavrash’ye, Rusia en el año de 1932 y falleciese en Paris, Francia en 1986), se está representando su obra intitulada LA ARQUITECTURA DEL SILENCIO a partir del pasado 6 de marzo, en uno de los foros que constituye el Teatro El Milagro.

Obra vanguardista o del género experimental, por su tratamiento escénico, difícil de montar e incluso de poder expresar su sinopsis, debido a carecer de un texto o dramaturgia de manera implícita o formal; es decir, cada representación podrá contener diferentes elementos escénicos debido a carecer de una historia propia, pues la trama termina siendo recurrente, al invitar –los supuestos personajes– a sus espectadores a narrar algunas experiencias, en caso de que si así lo desean.

Ello ocurre de la “mano de los actores” y lo entrecomillo pues no me refiero al contacto físico de una mano con otra, sino a la forma metafórica de expresión, pues los artistas con sus propias narrativas, invitan de una manera implícita a colaborar a su público.

Otro de los elementos que constituyen esta puesta en escena, es la constante dinámica que se forma durante el tiempo en que dura la obra, con el público, el cual siguen a los personajes en diferentes puntos del escenario.

Éste consta inicialmente de un gran globo ubicado de manera central. Tras de las butacas se encuentra un armazón de tubos, tras los cuales se ubican fotografías, estampas, velas, y en fin, diversos artefactos de utilería que bien pudieran simular a un altar de muertos.

El juego de iluminación a media luz, ayuda a ambientar la dramaturgia, otorgándole un ambiente más cálido o cercano entre todos. Obviamente que se toman las medidas necesarias, tanto en la sanatización del ambiente y de todas las personas, además de limitar el cupo de los espectadores a un número bastante reducido.

La puesta escénica termina siendo un deleite espiritual, pues deja un cierto sabor de cercanía y de integración con los actores. Un juego escénico que se armoniza aún más, con la interpretación y ejecución de algunas canciones.

Para la Compañía Das Guetto “la obra explora el silencio a través del lenguaje de la Tersura. La pieza es un estudio escénico sobre lo invisible, que rescata los fundamentos teóricos y artísticos de Andréi Tarkovsky.”

La obra ARQUITECTURA DEL SILENCIO fue galardonada con el premio “Villanueva” en la clasificación de “Mejor Espectáculo Internacional” por la UNEAC a través de la Sección de Crítica e Investigación Escénica, llevado a cabo en la Habana, Cuba.

 

Fotografía: elmilagro.org.mx

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