La Favorita. Mujer contra mujer

Con 10 nominaciones al Oscar 2019. Varios premios como El gran premio del jurado y Mejor Actriz, en el festival Internacional de Venecia. Se estrena: La Favorita de Yorgos Lanthimos. Se trata de una película exquisita que retrata el lado oscuro de la manipulación, en una comedia negra con excelentes actuaciones y una ambientación hermosa y poco convencional.

La película se ubica a principios del siglo XVIII en la corte de la reina Ana de Gran Bretaña, en plena guerra contra Francia. Pero en el palacio se vive otra guerra y es que Sarah, la concubina y quien se encarga de los asuntos políticos ante la depresión e inestabilidad de la reina, se ve amenazada por la llegada y ascenso de Abigail. Una joven, astuta y ambiciosa.

En la actualidad, Yorgos Lanthimos es el cineasta más internacional de Grecia. Es un director que llamó la atención desde su primera película: Canino (2009). Los elementos visuales de la película son poco convencionales para una película de época y nos llevan a los contrastes. Por ejemplo la habitación de la Reina Ana y la habitación de Abigail son barrocas y los pasillos del palacio son minimalistas. Usa el claroscuro y después escenas saturadas de luz. Y esos contrastes son llevados también al humor, así como al comportamiento de los personajes, por ejemplo: hay una escena en donde la reina abofetea a Sarah, para después hacer el amor. Se utilizan filtros de ojo de pescado y contrapicados en la imagen que nos distorsiona de cierta manera la misma imagen; ya que también trata de personajes distorsionados y toda la película se basa en sus vicios.

El valor fundamental del filme son las actuaciones de los tres personajes femeninos que protagonizan la historia. Olivia Colman da una clase magistral de actuación al representar a una reina Ana, emocionalmente débil y voluble. Enérgica y caprichosa. Melancólica y sexualizada. Que pasa del sufrimiento al gozo en un segundo. Colman demuestra una gama de emociones que son llevadas al límite pasando de la farsa al drama con una facilidad sorprendente, logrando hacer un personaje complejo; en cada momento que pasa, uno como espectador se encariña más con este personaje lleno de defectos. Una mujer tan poderosa, pero que no se puede levantar de la cama. Esta mujer que coquetea con dos mujeres jóvenes pero remplaza a sus 17 hijos muertos con conejos. Esta mujer que es utilizada por su posición pero al mismo tiempo se aprovecha de quien la utiliza. Hay una escena donde la reina al distanciarse de su amante esta frente a la ventana y nada le importa, ni siquiera su vida, si no recibe noticias de ella. Una escena absolutamente conmovedora.

Emma Stone brilla con su personaje. Una mujer joven, manipuladora que se va colando desde moza de limpieza hasta doncella de la reina. A pesar de los actos reprochables logra la empatía y uno como espectador entiende sus motivaciones, y hasta nos manipula para hacernos pensar que no había otra manera de lograr las cosas.

Rachel Weisz, logra generar calidez protectora en un personaje aparentemente frío, calculador y distante. Si bien las tres mujeres son víctimas, ella es quien más pierde.

Las tres actrices sostienen la película en un tono ágil y la interacción entre ellas es absolutamente disfrutable.

A pesar de ser una película de época y tocar un tema y un personaje tan especifico, la película trasciende a la universalidad y atemporalidad de los sentimientos humanos. La envidia, el deseo, la manipulación, el odio, la tristeza, la vanidad; son emociones que rigen nuestros actos. Y  Yorgos Lanthimos nos hace recordar que nuestros sentimientos y emociones más oscuros construyen gran parte de quienes somos y de lo que hacemos.