Seis Personajes en busca de un actor. Unipersonal de Juan Carlos Vives

Al iniciar la función Seis Personajes en busca de un actor, la trama mostró indicios de ser una interesante obra teatral; adaptada y ejecutada como unipersonal por el actor, director y dramaturgo Juan Carlos Vives. Un montaje escénico, con una historia en donde inicialmente aparece un asistente de dirección, quien desesperado ante el muy próximo advenimiento de la nueva puesta en escena, en ausencia del director escénico, reprende severamente a su equipo de trabajo.

Lo anterior, aunado con la impuntualidad de la primera actriz quien debería aparecer en el drama, y que con sus dejos de diva aún no aparece; con un reparto estelar carente de profesionalismo, que pone al filo de la neurosis al asistente de dirección dentro de esta trama.

Dicho personaje será el parteaguas en esta historia, para dar cabida a cada uno de los personajes, los cuales parecieran retomar vida propia, justificándose cada uno de ellos mediante delineamientos psicológicos en el mismo escenario. 

El melodrama de Juan Carlos Vives transcurre en un solo cuadro escénico, en donde aparece un sillón antiguo, con su clásica mesita y un baúl pleno de diversas vestimentas. El cual servirá al actor para darle vida a cada uno de sus 6 distintos personajes, los cuales matiza  bajo perfiles psicológicos totalmente distintos, que se afianzan con la ayuda de los cambios de vestuario que logran endosarse rápidamente, efectuados durante el juego de iluminación a media luz, propuestos bajo el diseño de iluminación de Carlos Patrick Casanova.

De ese modo los personajes tanto femeninos como masculinos son interpretados maravillosamente por Juan Carlos Vives, bajo el diseño  de vestuario y de escenografía de Sofía Ramos. 

En cuanto al título de la obra Seis Personajes en busca de un actor podría parecernos un tanto extraño, pero en realidad no lo es, pues éste encierra la parte medular de la trama, en donde durante el tiempo escénico, se logra interpretar fragmentos de la otra puesta en escena que el personaje del asistente de dirección logra ejecutar (metro-teatro). Cabe mencionar que esta obra hace un guiño a la obra “Seis Personajes en busca de un autor” del autor italiano Luigi Pirandello, quien es considerado como precursor de la corriente teatral Teatro del Absurdo.

Por otra parte, el título Seis Personajes en busca de un actor nos lleva a una diferente connotación. En pláticas con algunos dramaturgos, corroboramos en repetidas ocasiones que el personaje es el que pareciera llevar de la mano la pluma del autor, encaminándolo en ocasiones a desenlaces, incluso para él inesperados.

Algo parecido sucede con los actores, quienes en el escenario, tras caracterizar a sus personajes con la pasión que se precisa, éstos parecieran cobrar vida propia. De tal modo qué en una ocasión la actriz Alma Muriel en entrevista, aseguró que durante el tiempo en que interpretaba el rol del personaje de “Juana la Loca”, (su monólogo) advirtió incluso que las cuerdas vocales de la actriz habían sufrido un cambio, tornándose con un tono más grave al emitir la voz.

 El actor Fernando Allende por su parte, sostenía que generalmente tras de cada función, se despojaba en el camerino de su personaje; sin embargo alguna ocasión, tras concluir la función, sintió que se lo llevaba a su casa, pues reaccionaba en situaciones acorde con la psicología de su personaje, y no a la propia.

De acuerdo con esta retórica lingüística, en Seis Personajes en busca de un actor, al parecer sus personajes encontraron cobijo en la dramaturgia escrita y dirigida espléndidamente por Juan Carlos Vives, quien interpreta con gran maestría y simpatía a cada uno de ellos.

Pero sea o no elocuente para nosotros los espectadores y amantes del teatro, lo cierto es qué dicha aseveraciones nos dan muestra que dentro del mundo mágico de la actuación, la sensibilidad artística puede no parecernos lógica, pero es precisamente la que nos hace vibrar en cada función. 

Le diremos para finalizar qué como Usted sabe, Juan Carlos Vives nació en el entonces Distrito Federal en el año de 1968. Su vida laboral ha transcurrido en escenarios tanto teatrales, como televisivos y cinematográficos.

Apareció en estos últimos en producciones como: “Un mundo raro” (2001), “El Segundo Aire” (2001), “La purísima” (2008), Dodo” (2015) “Restos de viento” (2017)“ y en la serie “Señor Ávila”  (2013-2018).

Hoy en día la obra teatral de Juan Carlos Vives intitulada Seis Personajes en busca de un actor se presenta, en una corta temporada, hasta el 27 de abril, en el Centro Cultural “El Hormiguero”, los días lunes a las 20 horas.

 

Fotografía: elhormiguero.mx

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