Teatro ecológico para niños: Jautulib Indierd

La puesta en escena Jautulib Indierd se presenta en el foro Bellescene hasta el 13 de octubre. Una propuesta dirigida a los niños bajo un planteamiento que busca generar consciencia en torno al calentamiento global y la posible destrucción del planeta Tierra. Un tema de suma importancia, tomando en cuenta la serie de sucesos desafortunados en torno al medio ambiente. 

¿Los niños son conscientes de esta problemática? Por supuesto que sí, frente a un desbordamiento de tecnología y accesibilidad a la información, los niños probablemente tengan un poco más de conocimiento al respecto. A ellos se les ha dejado el problema para que en el mejor de los casos, lo reviertan. Muestra de ello es el progresivo desuso de los popotes desechables, cada vez es mas frecuente la venta y el uso de los popotes reutilizables. ¿Será entonces que se está generando una conciencia del daño que se le está causando al medio ambiente o simplemente es una moda que entretiene con sus diseños y conceptos ecológicos? 

¿Cómo se tendría que exponer un tema tan actual y necesario?

La obra Jautulib Indierd es pertinente al abordar un tema que requiere unir fuerzas entre lo que se ha hecho y lo que existe en cartelera, porque un tema como este requiere seguir vivo para generar consciencia. Sorpresivamente no solo para mí, sino también para los creadores de la obra, los niños asistentes tenían un dominio impresionante de la información, lo cual por momentos entorpeció el desarrollo de la puesta en escena. ¿Cómo se tendría que exponer un tema tan actual y necesario? En primer lugar con un planteamiento no realista, esto lo cumple a la perfección Jautulib Indierd; ya que la obra se desarrolla dentro de una nave espacial, en un futuro no muy lejano, en donde los tres personajes principales guiados por una máquina inteligente (Bot), intentarán descifrar todo aquello que desconocen del ser humano: sus costumbres, fauna, miedos, peligros y emociones. La propuesta escenográfica sugiere el interior de una nave espacial, por el material con la cual está construida e inestabilidad con la que se presenta, impide la posible interacción entre los personajes, la acción dramática y el espacio. Con un juego de iluminación en tonalidades primordialmente azules, se logra generar las atmósferas que complementan la progresión dramática de la historia. 

Cómo se vive en la Tierra

La dramaturgia de Jautulib Indierd  a cargo de Misael Garrido, es la responsable de esbozar a estos personajes, que son guiados por una máquina inteligente (Bot) hacia el conocimiento que ha dejado la humanidad. Este personaje definitivamente es un acierto, un contrapunto que catapulta a los personajes hacia su conflicto interno, al mismo tiempo, funciona como narrador de la historia, lo cual es de gran ayuda en una puesta en escena dirigida al público infantil. Elementos que portan un dejo de nostalgia de todo aquello que probablemente ya no existirá en la Tierra, como consecuencia del exceso de contaminantes y la inevitable ambición de la humanidad. 

El teatro para niños en efecto, tiene que seguir apostando por contenidos actuales, plasmados al igual que el teatro para adultos, de discurso, es momento de dejar de consumir contenidos que para nada apelan a la inteligencia de los niños, basta de subestimarlos. Es urgente como creadores escénicos, investigar, saber y conocer ¿qué es lo que está pasando con los niños? ¿De qué manera les afecta aquello que vivimos los adultos y en general la humanidad? 

Es por ello, que la puesta en escena Jautulib Indierd me parece un acierto. Quizá el talón de Aquiles de esta obra y de la mayoría de las obras para niños, es la interpretación. Ver niños sobre el escenario siempre será un deleite, por la espontaneidad, la frescura y la viva creación de la palabra actuación en escena; lamentablemente, la complejidad de trabajar con niños, ha decantado a los creadores escénicos a sustituir a los personajes infantiles (niños) por actores adultos, en algunos casos se buscan actores jóvenes o que sus características físicas los posicionen en ese perfil. En este caso, la directora Ireli Vásquez optó por construir los personajes de la obra con actores adultos, lo cual me lleva a reflexionar desde dónde se crea un personaje infantil (niño). Porque es urgente dejar y si es posible enterrar el tan viciado tono “infantil”, en donde se aborda al personaje desde la forma y no desde la sustancia. En Jautulib Indierd, los actores no logran adentrarse por completo a la dimensión de su personaje. La aproximación más acertada y disfrutable es cuando los personajes juegan en escena, reaccionando al pensamiento de un niño que se sorprende, se divierte y siente. Lo cual en automático evoca la emoción de los espectadores ya sea con sonrisas que sonorizan el ambiente o con sonrisas dibujadas en los rostros, acalladas por la remembranza de la infancia.   

Jautulib Indierd es una propuesta que logra sensibilizar en torno al daño que se le sigue provocando a la Tierra. Una opción pertinente, plasmada de discurso, lo cual es aplaudible y que sí está pensada para los niños. Aunque por momentos la dramaturgia se engolosina con los datos duros, la obra en conjunto, es una excelente opción por si aún sigues pidiendo popote desechable en tus bebidas o comprando botellas y botellas de agua. El cambio climatico es una realidad que hay que enfrentar y qué mejor, empezando por sensibilizar a los más pequeños del hogar. 

 

Jautulib Indierd se está presentando los domingos a las 13:00 horas hasta el 13 de octubre en el Foro Bellescene.

 

Fotografía: Cortesía de la Compañía