El Pagliacho… El gracioso de la calle de Relox

 

Bajo este rimbombante y algo rebuscado título, se lleva a cabo una obra teatral que resulta una delicia. De manera extraordinaria logra conmover, emocionar y llenar de magia los corazones y los sentidos, tanto de chicos como de grandes.

Don Chole, un gracioso (como se les llamaba en el siglo XIX, a los payasos), elige a un niño o niña del público para guiarnos a un viaje en el tiempo hasta un patio de comedias del siglo XIX, en plena Ciudad de México. Por el escenario desfilan todas las peripecias que ocurren y tienen que ser solucionadas, para que el show se pueda llevar a cabo día con día.

La anécdota de la historia está basada en José Soledad Aycardo, alias Don Chole, considerado como el primer payaso mexicano.

Entre circo, maroma y teatro, se desarrolla el espectáculo que además de arrancarnos risas hilarantes, nos hace reflexionar sobre el arduo trabajo que lleva el proceso de ofrecer un show.

La nostalgia es un tema muy interesante dentro de esta obra de formato infantil, ya que realmente logra remover nuestros sentimientos entre la ternura y el asombro al mismo tiempo que aprendemos sobre el circo llevado en patios de vecindades en el siglo XIX. La anécdota de la historia está basada en José Soledad Aycardo, alias Don Chole, considerado como el primer payaso mexicano.

Toda la obra es llevada de una manera mágica. Quedé gratamente sorprendido de los efectos generados por esta obra. Tengo que decir que, no soy un espectador muy asiduo al teatro infantil pero El Pagliacho. El gracioso de la calle de Relox me encantó y hoy por hoy la considero una de las mejores obras que he visto en mi ya larga experiencia. Gran parte se debe a la espectacularidad de la puesta en escena, a la solución tan ingeniosa que se le da a ciertas situaciones como introducir un caballo en escena, pero sobre todo a las excelentes actuaciones por parte del reparto completo.

 

Resalta en escena el trabajo de Jorge A. Caballero Vega, que interpreta a Don Chole. Su simpatía y sentido del humor ilumina el escenario con una vivacidad resplandeciente. Mención especial merece Adriana Reséndiz, como una integrante del circo y a la par, una cómica que busca una oportunidad en una jocosa audición. Su talento histriónico y humorístico la hacen sobresalir dentro del grupo y su interacción con el público generan los mejores momentos cómicos. Una gran actriz.

Claro que también se identifican áreas de oportunidad. En el área de dirección que desarrolla Raúl Zamora, hay varias tuercas que ajustar, ya que por momentos el trazo escénico se nota bastante sucio por no decir algo atropellado. Pero son pequeñeces que inclusive los mas quisquillosos pasamos de largo después de una experiencia tan única como lo es esta obra.

 

Sin lugar a dudas: El Pagliacho. El gracioso de la calle de Relox, llevada a cabo por la compañía: Los strouberry Clowns, se vuelve una experiencia única en la cartelera actual del teatro nacional. No duden en llevar a los pequeños de la familia a sorprenderse y a echar a volar su imaginación por medio de la magia del teatro y el circo, ¿O era al revés? Les aseguro que ustedes como adultos la disfrutarán de igual manera o quizás un poco más.

Pueden disfrutar esta obra a precios muy accesibles con descuentos del 50% con credenciales de estudiantes, maestros, etc., en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque, atrás del Auditorio Nacional. Las funciones son sábados y domingos a las 12:30 horas, hasta el 26 de abril de este 2020.