Teatro en el cuarto Vol. 2 “Esperando a la Banda”

La escena teatral se modifica constantemente, hoy en día sigue vigente la continua búsqueda de los creadores escénicos –actores, directores, escenógrafos, dramaturgos– para entender y proponer diversas formas de expresarse frente al mundo. Cabe destacar que son muy pocos los creadores que voltean a ver al espectador, para entender y dialogar respecto al efecto que su obra provoca en ellos. ¿Para qué sirve entonces el espectador si no es para ver la obra? Y es justamente ahí cuando entra la necesidad de aproximarse al espectador, desde distintos ángulos, sin olvidar la veracidad del hecho escénico, que esté lleno de sentido, con un discurso que dialogue entre creativos y espectadores, espectadores y creativos. Una escena que se pueda expandir y que vaya más allá del esquema actortextoespectador, una escena expandida que provoque e incite. Un catalizador que se convierta en el medio para vaciar los fragmentos de una humanidad lastimada. 

El concepto Teatro en el Cuarto (TEEC) regresa a la escena mexicana, con la fiel idea de concebir la imagen del espectador como un “espectador invitado”, como bien lo describe el director francés Jean-Fréderic Chevallier “Que el espectador sea un invitado significa que forma parte de un convivio donde las relaciones hacen más que importar, pero significa también, y más específicamente, que se ha vuelto una persona al servicio de la cual ponerse… el espectador no es un miembro cualquiera del conjunto.”

Esperando a la Banda

La tarde lluviosa auguraba un día difícil: tránsito, aglomeraciones, encharcamientos, en fin; los días de lluvia en la CDMX suelen ser complicados, a pesar de todo, sigo creyendo que Tlaloc (Dios de la lluvia) ama a los chilangos. Las notificaciones de Whats App se hacen presentes, para anunciar la dirección donde nos estará Esperando la Banda. La productora Vera Linares da la bienvenida a todos sus invitados, a quienes se les procura para que lleguen al convivio teatral, así mismo se les indica de manera personalizada las vías de acceso y cualquier otra consideración entorno a la cita, llámese clima o contingencia. 

Como ya es característico del concepto TEEC –Si aún no saben de qué hablo, los invito a leer mi reseña de La Voz Humana– https://difusionka.com.mx/blog/teatro-en-el-cuarto-la-voz-humana/  Es un deleite vivir la experiencia TECC, porque en un solo lugar –algo que se  agradece hoy en día por el tránsito abrumador entre multitudes chilangas– encontrarán en un solo sitio teatro, bebida, comida y una muy pero muy amena tertulia, no solo entre los asistentes –dependiendo la función– puedes encontrarte con personas completamente desconocidas pero eso sí, imanadas por la naturalidad de la convivencia. De lado queda la timidez, las miradas ahora son cómplices de lo que está a punto de suscitar.  La proximidad diluye cualquier pensamiento externo, el espectador invitado ahora está dentro de la ficción. 

En esta ocasión, la propuesta escénica del TEEC se titula Esperando a la banda, una comedia interpretada por Clary Ledezma (Bea) y Anny Baquero (Aura). La historia presenta a Bea, una mujer que ha decidido abandonar su profesión y estilo de vida para poder enfocarse en su sueño: ser cantante profesional. Aunado a esta decisión, Bea decide aislarse de todo y todos para así cumplir su meta y por fin tener una banda musical. Preocupada por esta situación, Aura busca convencer a Bea para que cambie de opinión y regrese a su vida cotidiana. Una obra que a través de la comedia y la música, logra encaminar al espectador invitado a una serie de reflexiones entorno a la experiencia propia: ¿Soy feliz con lo que hago? ¿Estoy dónde realmente he querido estar? ¿Bea debe seguir luchando por su sueño? ¿Qué me hace feliz?… 

Risas y preguntas, preguntas y risas, canto y risas… Esperando a la Banda llega como anillo al dedo para entretener pero en ese sentido alcanza ir más allá, toca fibras que quizá de inicio sean recuerdos, sensaciones, sabores protegidos con risas que oxigenan nuestro cuerpo para estar en el aquí y ahora, para soportar un poco más todo aquello que se ha querido ocultar. Después de los aplausos es cuando el equipo creativo se aproxima a cada espectador invitado para dialogar en torno a los cuestionamientos que brotaron de esta puesta en escena cargada de matices, actuaciones entrañables y sus momentos de contención. La curvatura de la mirada no dudará en trasladar los recuerdos en presente.  

Esperando a la Banda es una propuesta escénica que aborda él paradigma de la existencia misma, el cuestionamiento a las aspiraciones y los sueños perdidos; todo estructurado desde la comedia. La dramaturgia y dirección es de Carlos Armas, quien ha tenido una extensa trayectoria en el teatro y la televisión de México, así como de Venezuela. Armas logra crear situaciones comunes para desencadenar la complejidad de las mismas. Clary Ledezma y Anny Baquero dimensionan a estos personajes, que generan empatía y que exhalan él patetismo de su condición. La producción de esta obra está a cargo de Vera Linares quien también es actriz de la compañía. 

El chef Rainer Díaz es el encargado de la degustación gastronómica. Los sabores venezolanos invadirán tu paladar, algunas notas no te serán ajenas, porque en algún punto, la hermandad latina la traemos no solo en las venas, sino también en los sabores. Hasta aquí llevamos teatro, risas, comida, bebida y la tertulia que viene a cerrar la noche. 

A estas alturas, la timidez se ha diluido, la risa –como dije anteriormente– oxigena el cuerpo, pero además libera una sensación de confianza y empatía. La proximidad se vuelve necesaria para escuchar al otro –todos sabemos que los comentarios mas frescos y hasta cierto punto auténticos de una obra de teatro o película son los inmediatos, después de salir del teatro o el cine– los comentarios en esta ocasión,  se compartirán en la sobremesa. La noche está a punto de llegar a su fin, no sin antes escuchar a las propias actrices y productora, compartir su sentir, la delicadeza de sus personajes así como parte de sus procesos creativos. La tertulia se ha cumplido, porque el teatro es precursor de diálogo, exponente de fragmentos de vida, provocador de emociones y por qué no, recordatorio de que poseemos una memoria emotiva. 

Los sabores a crema de frijol con chiles secos se ha guardado en mi memoria junto con la experiencia de que el convivio teatral tiene varios matices, diversas formas de llegar al espectador, el TEEC ofrece una experiencia que invade todos los sentidos, para sembrar recuerdos con sabor a curry, risas con olor a almendras, canciones con deseos de libertad y triunfo. 

Todos deberían vivir por lo menos una vez en su vida la experiencia TEEC, porque sólo así podemos revalidar aquello que hemos dado por hecho a la hora de ser parte de la experiencia teatral. Esperando a la Banda es una propuesta que exalta el sentido y la importancia que tiene el teatro para recordar todo aquello que nos vuelve humanos. 

Aquí les dejo las coordenadas del TEEC. Sigan de cerca este proyecto para conocer sus próximas funciones y así puedas formar parte de #LaExperienciaTEEC

 

¡Próxima función sábado 27 de julio!

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Fotografía: cortesía TEEC