Urgen Musas IV

La SOGEM abre nuevamente las puertas al Festival independiente de dramaturgia escrito por mujeres.

Urgen Musas surge como una iniciativa de las directoras Isabel Balboa y Bárbara Riquelme quienes apostaron en la creación de  una plataforma emergente para el teatro y a su vez, en un espacio de reflexión entre dramaturgas y directoras que sin conocerse, le dan vida a los textos a través de lecturas dramatizadas en una selección de textos.  En esta ocasión la satisfacción fue grande para sus organizadoras cuando recibieron textos desde Perú, Alemania y España convirtiéndose en una convocatoria a nivel internacional.

Lo interesante de todas las emisiones de este Festival es que las temáticas rebasan los temas icónicos entre mujeres; conflictos con o por los hombres. Es decir, la figura masculina toma parte del discurso sin ser protagonista del conflicto y por esta razón las voces que emergen en las lecturas nos pueden atrapar con temas como: dolores de cabeza, trata de personas, la tecnología o críticas a la sociedad consumidora, por mencionar algunos.

El comité de selección estuvo encabezado por la Maestra Gabriela Ynclán y Tania Castillo, ambas dramaturgas.

En la Sala Víctor Hugo Rascón Banda de la SOGEM se presentaron los nueve trabajos seleccionados, sumando el texto de Camila Villegas como dramaturga residente del festival Urgen Musas IV.

La bienvenida la ofreció Isabel Balboa, directora del Festival y el Maestro Jesús Calzada, Presidente de la SOGEM con palabras emotivas para el Maestro Rascón Banda con quien compartió experiencias en ese recinto.

Sábado 14 de diciembre 2019 | Día UNO

 

YAWARMANTA nos habla sobre la búsqueda de Viviana González (Perú) en la poesía y las raíces de todos aquellos que se encuentran en el vacío, la identidad, el pasado y el viaje interno. La propuesta de Wendy Hernández es precisa, respetando música y texto. Además que nos presenta a un actor que nos sorprende con su memoria emotiva —recordemos que en las lecturas dramatizadas los actores llevan el texto en la mano— . Unos sorbos de mezcal y la lectura se volvieron un sublime ritual.

 

 

MIGRAÑA  ¿Quién no ha sufrido de un dolor de cabeza? Esta obra nos trae al espantoso dolor de cabeza como personaje. Un texto interesante de Ana Isabel Escalera en donde el personaje principal habla de todas las peripecias que sufre cuando llega el dolor. Una propuesta muy interesante dirigida por Julia Arce quien propone una lectura con sillas y algunos cambios espaciales a través de los actores.

 

 

 

AMOR PARA CONSUMO INMEDIATO de Dorte Jansen es una pieza que juega con el lenguaje nuevo, el de esta generación que cuando siente los pasos del compromiso decide que es tiempo de abandonar para buscar “otra cosa” . El lenguaje es interesante ya que pasa desde el mensaje de la red social, el sexo cibernético y las escasas citas en un parque ya que los personajes son de esta generación: “personas sumamente ocupadas”. La lectura dramatizada corrió a cargo de Hortensia Martínez quien propone a un actor hombre de “perfil bajo” que resulta muy interesante ya que la pasividad y elocuencia recaen en él y resulta enriquecedor y hasta un descanso para el público.

 

CASSANDRA O LA OBLIGACIÓN DE LA LOCURA de Itzia Pintado Patiño. Una pieza en donde las imágenes de lucha aparecen en un cuerpo de mujer. Un texto complicado para una lectura de 20 minutos ya que cuenta con una poesía que te deja con ganas de más. Los personajes están bien estructurados y recaen en la lucha entre la locura y la rebeldía, que para muchos podrían ser sinónimos. Sin embargo, la magnífica apuesta de Alicia Jiménez en la dirección permitió con acetatos, agua de color azul y barcos de papel, imaginar ese trayecto para emocionarnos con el texto y las imágenes más sencillas pero no por eso poco certeras.

 

CUANDO EL SILENCIO ES LO ÚNICO QUE QUEDA de Mariana Hernández Reskala, es una pieza que propone los límites del acompañamiento versus el autismo de un personaje músico que se comunica de departamento en departamento con la protagonista Dea. Una mujer fastidiada de la sociedad que por compromiso recurre a las “buenas maneras”. Una obra que estuvo a cargo de Alicia Labra quien nos mostró una lectura dramatizada tradicional dejando el texto a mano de los actores que llevaron a buen puerto esta pieza comprometida con las emociones y los subtextos.

 

Domingo 15 de diciembre | Día DOS

LIENZO CRUDO de María Luisa Manero toma al personaje de Ibsen Hedda Gabler con una versión libre y contemporánea para su contexto. El nudo de esta pieza recae en la mujer incansable, insatisfecha, autodestructiva y arrasadora que no solo siente placer en acabar con los que la aman sino que también ella es víctima de su propio deleite enfermizo. Un texto que nos ofrece una versión muy interesante con elementos de alcoholismo, arte y deseo. La dirección estuvo a cargo de Doris Miranda quien se le agradece el cuidado con el actor que paralizó la sala con un trabajo intenso.

 

 

MUJER DE POLVO esta pieza de Claudia Espinosa estuvo bien expuesta por la directora Verónica de Alba que tomando pocos elementos como varas, personajes hechos con paja que ella misma los cubre con piedras y arena, logra una propuesta que nos lleva a la desolación de un desierto en donde “todo es nada y nada es todo”. Dos hombres cargan un bulto desesperados en un desierto y ahí todo puede pasar o no pasar, puede ser un espejismo o sencillamente la búsqueda del ansiado oasis. Una obra poética que nos hace reflexionar sobre nuestras propias búsquedas.

 

 

COTTOM CANDY pieza de Laura del Carmen Jiménez Serna bajo la dirección de Amaya Blas, presentaron el amor entre dos mujeres unidas por la repostería. Una dulce contradicción entre la mujer que está casada con un militar y la eterna enamorada que no puede permitirse ser la amante de closet. Una obra planteada para nuestro tiempo, pero sobre todo llena de sabores, risas y jugueteos escénicos.

 

 

 

 

Obra residente: LO QUE QUEDA DEL CIELO de Camila Villegas es una pieza tremenda que obliga al público a responder o, a callar ya que relata sobre la trata de blancas en nuestro país, teniendo como elemento escénico un vestido de Quince Años que funge como un actor implícito; la usencia. Una obra interesante que logra llegarle al público con el lenguaje fuerte y contundente. Al final de cuentas esos temas existen y por medio del teatro emergen en gritos o en este caso, con canciones de José Alfredo Jiménez. La dirección corrió a cargo de Gabriela Ochoa quien comentó que por la calidad y el tema era un reto mostrar un enfoque en 20 minutos.

 

Lo interesante de este encuentro es que al finalizar las lecturas dramatizadas se realiza una mesa de reflexión, ya que las dramaturgas no conocen quien montará su texto y siempre cabe la premisa por saber qué impresión les generó en este arduo y rápido proceso. Resulta enriquecedor observar las diferentes tendencias en dramaturgia y dirección por mujeres artistas.

Gracias a FREELANCIA y Tepalcate Producciones por realizar encuentros de esta calidad.

Invitamos al público a que se acerquen a una sala de teatro, porque SIEMPRE SE ENCUENTRA ALGO.